Dar color a mis emociones

Los objetivos de esta dinámica son por un lado aprender a identificar lo que nos producen las emociones ajenas, sin juzgarlas, y por otro, conocer qué sensaciones produce en los demás la expresión de las propias emociones.
Trabajo individual: Cada alumno cogerá tres folios y en cada uno representará, con colores, tres emociones que haya sentido alguna vez.

Trabajo en grupo: Los participantes se situarán en círculo y cada uno entregará sus dibujos a la persona que tiene situada a su derecha. Durante unos momentos observarán cada uno de los dibujos para sentir lo que les sugieren, tratando de expresarlo con una palabra o una frase corta que escribirán al dorso del dibujo. Es importante que antes de observar lo que les sugiere cada dibujo, no lean lo que sus compañeros han escrito. Cuando terminen, se repetirá la operación hasta que vuelvan a tener en sus manos sus dibujos.

Después deberán leer con atención lo que han sugerido sus compañeros, sin comentar ni juzgar nada, simplemente tratando de darse cuenta de qué sensación produce en los demás la expresión de sus emociones.

Para finalizar, el profesor promoverá un debate basándose en las siguientes preguntas: ¿Qué han descubierto respecto a las emociones que han trabajado hoy? ¿Eran muy diferentes las percepciones de unos compañeros a otros? ¿Se han abierto nuevos matices en tus emociones que ni siquiera conocían? A modo de conclusión se debe remarcar que los sentimientos no se pueden juzgar. Lo que se siente sólo se puede reconocer y aceptar. Juzgar una emoción como buena o mala sólo conduce a la represión, y por consiguiente, dificulta su identificación.

Fuente: Pascual Ferris, V., & Cuadrado Bonilla, M. (2005). Educación emocional: programa de actividades para educación secundaria obligatoria. CissPraxis.

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