Educar para la vida

VVivimos en una época en la que los avances tecnológicos y culturales se producen a una velocidad de vértigo, donde la información nos llega por toneladas al alcance de un solo click, en la que el ritmo de vida nos impulsa a pasarnos el día corriendo sin saber muy bien a dónde queremos llegar.

En ese afán por centrarnos en el“hacer”, olvidamos con demasiada facilidad la gran importancia que tiene poner el foco en el “ser”. El éxito en la vida no se mide por el número de títulos que tenemos, los idiomas que hablamos o las propiedades que poseamos. Lo que verdaderamente nos hace sentir que nuestra vida es satisfactoria es esa sensación de bienestar en nuestro día a día a pesar de los retos diarios.

Hoy quiero compartir contigo parte de mi trabajo. Te invito a que reflexionemos juntos acerca de cómo con nuestro papel como educadores podemos cambiar el mundo. Regálate 5 minutos para pensar si estás educándoles para la vida.

Educar no es una tarea fácil. Ningún niño viene con un manual de instrucciones bajo el brazo. Y es que el mismo día que nace un niño, también nace un padre y una madre. Muchas veces, a pesar de que todas las familias quieren lo mejor para sus hijos –que estos crezcan sanos y felices- sienten que no están educándoles como les gustaría o al menos no consiguen los resultados que desean. ¿Qué es lo que lo hace tan difícil?

No existe una receta mágica para la educación. No podemos olvidar que cada niño y cada familia es distinta. La implicación emocional que se tiene con los hijos y el estrés que supone una labor en la que estamos inmersos 24 horas al día y 365 días al año dificultan esta intensa tarea que es educar. Sin embargo, sí existen métodos que nos ayudan a educar desde la calma y hacen que nuestros hijos desarrollen habilidades para la vida ¿Te animas a descubrirlos? Te presento entonces la Disciplina Positiva.

¿Qué es la Disciplina Positiva?

La Disciplina Positiva (DP) es una metodología educativa que nace y se implementa en Estados Unidos, ya desde los años 80, de la mano de dos investigadoras y educadoras – la Dra. Jane Nelsen y Lynn Lott-, quienes basándose en los principios de la Psicología Adleriana y en la teoría pedagógica de Rudolf Dreikurs crearon este modelo educativo. La DP no solo se centra en ayudar a corregir la conducta humana, sino que va un paso más allá y se enfoca en comprender qué necesidad se esconde detrás del comportamiento de un niño y de un adulto para así poder ofrecer herramientas que permitan atender el “problema” de raíz. De este modo, si atendemos la necesidad que está detrás del comportamiento, las malas conductas a las que nos enfrentamos aparecen con menor frecuencia, ya que una educación eficaz es aquella que va a largo plazo y no solo pone parches a los retos diarios.

La DP se basa en la conexión antes que la corrección y aprovecha los errores como una oportunidad para aprender y crecer. Es por ello que las herramientas educativas de este tipo ayudan a que las relaciones familiares mejoren.

¿Qué te aporta la Disciplina Positiva?

La Disciplina Positiva te permitirá comprender cuál es la causa de un mal comportamiento, entender mejor porque muchas veces nos cuesta mantener la calma a la hora de educar, mirar los retos diarios a los que nos enfrentamos en el día a día con nuestros hijos desde una nueva perspectiva con la que podrás enfocarte en soluciones y sentirte mejor contigo mismo, puesto que te proporciona recursos educativos que son amables y firmes a la vez con los que podrás establecer relaciones familiares respetuosas basadas en la cooperación.

¿Cómo puedes poner en práctica la Disciplina Positiva?

Llevar a la práctica este modelo de vida y sus herramientas educativas requiere de un proceso de interiorización al igual que ocurre con el aprendizaje de cualquier otro hábito o habilidad. Es una nueva forma de comunicarte, relacionarte y actuar contigo mismo y con tus hijos, por lo que se necesita de mucha paciencia, práctica, constancia y amabilidad para tener el valor de equivocarse y aprender de nuestros errores. Las educadoras en Disciplina Positiva ayudamos a las familias a través de talleres vivenciales y sesiones de asesoramiento individual en los que, a través de dinámicas, ofrecemos a los padres y a las madres la oportunidad de experimentar los principios y las herramientas educativas que aporta esta metodología para que así comprueben su eficacia en primera persona.

6 beneficios de educar con Disciplina Positiva (DP):

• La DP educa desde el equilibrio porque es amable y firme a la vez. No es autoritaria ni permisiva.
• Fomenta las relaciones horizontales y el sentido de pertenencia en el que se sustenta un desarrollo socio-emocional equilibrado.
• Se basa en el respeto mutuo (atiende las necesidades del adulto y del niño).
• Empodera a las personas. Se enfoca en alentar por lo que ayuda a que los niños aprendan a no depender de la aprobación externa y desarrollen criterio propio.
• Se centra en encontrar soluciones a los problemas diario, ya que no utiliza castigos o premios como métodos educativos.
• Educa a largo plazo porque atiende también a la necesidad que hay detrás de una conducta.

Date la oportunidad de probar herramientas educativas distintas si quieres conseguir resultados diferentes en casa. Tú y tus hijos se merecen ser el padre o la madre que deseas ser. Acompáñales y edúcales para la vida. Es el mejor regalo que le podrás hacer.

Dra. Marián Cobelas
Educadora de familias en Disciplina Positiva
Miembro de la Junta Directiva de la Asociación Española de Disciplina Positiva
www.mariancobelas.com

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