Cuántas veces al día piensas : “Esto no es lo que quiero?”

Del Mindfulness a la alquimia emocional.

¿Cuántas veces al día te castigas mientras piensas “esto no es lo que quiero” o “que desastre soy”? ¿Te has parado alguna vez a observar que emoción surge cuando sucede esto?

Quizás no te hayas dado cuenta de que es lo que ha originado la emoción y de repente te sientes enfadado o triste o sí te das cuenta del pensamiento que desencadena el estado, y ahí esta…esa ira arrastrándote…esa tristeza que no te permite hacer nada…
Mindfulness o Atención Plena se ha definido, cuando menos como una herramienta o incluso como una forma de vida, que consiste en estar presente con lo que esta sucediendo en cada momento, sin juicios y con aceptación.

Aceptar la experiencia del presente es abrirse a ella sin intentar cambiarla ni modificarla y la acompañamos con una actitud de curiosidad y grandes dosis de compasión. Consiste básicamente en darnos cuenta de que lo importante no es tanto lo que esta sucediendo sino como nos relacionamos con lo que está sucediendo, ser plenamente presentes con la experiencia de la emoción.

Si te paras un momento puede que te des cuenta de que ante la misma situación que genera en ti lo que llamamos las emociones negativas o limitantes hay infinitas posibilidades de respuesta, sin embargo, las experiencias vividas y en muchos casos incluso la propia genética te lleva a ese tipo de respuesta de forma automática…a menos que te hagas presente en ese momento…

1º- Párate a escuchar y sentir la emoción. Lleva tu atención al aire entrando y saliendo de tu cuerpo unos segundos.
2º- Date cuenta de las sensaciones físicas que está originando esa emoción (la emoción solo la podemos sentir en el cuerpo, entonces deja de buscar en tu mente)
3º- Observa esa sensación, su tamaño, su forma…permítete estar con ella tal y como está sucediendo, incluso se amable con ella. Respírala…suéltala…tomate unos segundos…
4º- ¡Ahora sí!!...Elige que quieres hacer con ella…¿algo o nada? Todo está bien!!

Perdemos completamente nuestra capacidad de empatía y asertividad cuando nos hablamos a nosotros mismo o a alguien desde la emoción, así que la propuesta es simplemente que te quedes ahí, que pares y te permitas ser con la emoción…quizás si la escuchas te darás cuenta del mensaje que te trae y todo se transforme o tenga un sentido diferente, quizás si hacer algo con ella o intentar evitarla no te ha ayudado mucho hasta ahora, simplemente abrirte a sentir la con curiosidad y compasión permitirá que algo cambie.

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